Estilo

La coctelería aplicada a la belleza: “whisking”

Del verbo en inglés “To whisk”, que significa batir, llega el “Whisking”de la coctelería a la belleza y sin dudas es una técnica que promete resultados óptimos.

El whisking consiste en mezclar varios productos para potenciar su efecto y obtener algo mejor. Esta técnica no solo se aplica al mundo del maquillaje, sino también al cuidado de la piel y el pelo.

Desde el universo del maquillaje, esta tendencia se extendió a otras divisiones de la industria, como el cuidado de la piel o el ritual capilar. El principal beneficio es que permite adaptar tanto la secuencia de belleza como el resultado a cada mujer: a cada necesidad, una solución específica.

Igual que en la coctelería la precisión es clave en esta técnica: hay recetas que suman y mezclas que pueden arruinar el resultado. En primer lugar es fundamental revisar la composición de los productos para evitar errores. La mezcla de ciertos ingredientes puede anular los beneficios o, en el peor de los casos, dañar la piel.

Los componentes más problemáticos, aquellos a los que deberías prestar especial atención, son los siguientes: el ácido salicílico, el ácido glicólico y el peróxido de benzoilo , el retinol y el retinoide, y los alfa hidroxiácidos o AHA.

ENTRE LAS FÓRMULAS QUE BENEFICIAN EL WHISKING ESTÁN:

– Protector solar + retinol o retinoides

– Retinol + ácido ferúlico (un antioxidante vegetal que repara el daño solar)

– Vitaminas A, C y E entre sí

– Sérum antioxidante + protector solar

– Hidratante o protector solar + retinol, retinoide, ácido salicílico o ácido glicólico